
Malaya fría chilena
La malaya fría es una preparación tradicional chilena de carne de vacuno rellena con verduras y huevo duro. Se enrolla, se amarra y se cocina lentamente hasta quedar tierna, para luego enfriarla y servirla cortada en rebanadas.
Tiempo de preparación: 3 horas + reposo
Porciones: 8
Región: Chile
Ingredientes
- 1
- 5 kg de malaya de vacuno
- 1/2 taza de vinagre de vino
- 3 dientes de ajo
- 2 zanahorias cortadas en bastones
- 4 huevos duros
- 1/2 pimentón rojo cortado en tiras
- 1 cebolla
- 1 rama de apio
- 2 hojas de laurel
- 1 cucharadita de orégano
- 1/2 cucharadita de comino
- Sal y pimienta a gusto
- Agua para la cocción
- Pitilla o hilo de cocina
Preparación
- Limpia la malaya retirando el exceso de grasa y las partes más duras. Extiéndela sobre una superficie limpia.
- Condimenta con sal, pimienta, ajo, orégano y comino. Agrega el vinagre y deja reposar la carne cubierta en el refrigerador durante algunas horas, idealmente desde la noche anterior.
- Retira la malaya del adobo y extiéndela nuevamente. Distribuye sobre ella los bastones de zanahoria, las tiras de pimentón y los huevos duros.
- Enrolla la carne firmemente desde uno de sus extremos largos, procurando mantener el relleno en el interior.
- Amarra el rollo con pitilla o hilo de cocina para que conserve su forma durante la cocción.
- Coloca la malaya en una olla grande. Agrega la cebolla, el apio y las hojas de laurel. Cubre con agua y sazona ligeramente.
- Lleva a ebullición y luego cocina a fuego bajo aproximadamente 2 horas, o hasta que la carne esté tierna.
- Apaga el fuego y deja enfriar la malaya dentro del mismo caldo.
- Una vez fría, retírala, elimina la pitilla y refrigérala durante varias horas para que quede firme y resulte más fácil cortarla.
- Sirve la malaya fría cortada en rebanadas. Puede acompañarse con ensaladas, papas o verduras.
Tradición y cultura
La malaya es un corte de vacuno tradicionalmente utilizado en la cocina chilena para preparar arrollados y fiambres. Existen numerosas versiones familiares, con distintos rellenos y condimentos. La preparación tiene antecedentes antiguos en los recetarios chilenos. En colecciones históricas conservadas por Memoria Chilena aparece la “malaya arrollada”, preparada con un adobo de vinagre, sal y especias, posteriormente cocida y servida como fiambre. Con el paso del tiempo se incorporaron rellenos como zanahoria, huevo duro, pimentón y otras verduras. Servida fría y cortada en rebanadas, continúa siendo una preparación reconocible de la cocina casera chilena.
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