Estofado de pollo chileno, receta chilena tradicional

Estofado de pollo chileno

El estofado de pollo chileno es una preparación casera de cocción lenta que combina presas de pollo, papas, cebolla, zanahoria y verduras en un sabroso caldo. Un plato abundante y reconfortante, tradicional de la cocina familiar chilena.

Tiempo de preparación: 1 hora 15 minutos

Porciones: 6

Región: Chile

Ingredientes

  • 6 presas de pollo
  • 6 papas medianas
  • 2 cebollas
  • 2 zanahorias
  • 2 dientes de ajo
  • 1 pimentón rojo
  • 1 taza de arvejas
  • 2 cucharadas de aceite
  • 1 taza de vino blanco
  • 2 tazas de caldo de pollo
  • 1 cucharadita de ají de color
  • 1 cucharadita de orégano
  • 1/2 cucharadita de comino
  • 2 hojas de laurel
  • Sal a gusto
  • Pimienta a gusto
  • Perejil fresco para servir

Preparación

  1. Condimentar las presas de pollo con sal y pimienta.
  2. Calentar el aceite en una olla grande y dorar el pollo por ambos lados. Retirar las presas y reservar.
  3. En la misma olla agregar las cebollas cortadas en pluma, el ajo picado y las zanahorias en rodajas. Cocinar durante algunos minutos hasta que la cebolla comience a ablandarse.
  4. Agregar el pimentón cortado en tiras y condimentar con ají de color, orégano y comino.
  5. Incorporar nuevamente las presas de pollo y agregar el vino blanco. Cocinar durante unos minutos.
  6. Añadir el caldo de pollo y las hojas de laurel. Tapar y cocinar a fuego medio-bajo durante aproximadamente 25 minutos.
  7. Pelar las papas e incorporarlas enteras si son pequeñas o cortadas por la mitad si son grandes.
  8. Continuar la cocción durante unos 20 minutos o hasta que las papas y el pollo estén tiernos.
  9. Agregar las arvejas durante los últimos 10 minutos de cocción.
  10. Rectificar la sal y la pimienta. El estofado debe quedar con suficiente caldo, pero más concentrado que una cazuela.
  11. Servir caliente con las verduras y el caldo de cocción. Terminar con perejil fresco picado.

Tradición y cultura

El estofado de pollo forma parte de la cocina cotidiana de numerosos hogares chilenos. Preparado lentamente en una sola olla, permite combinar carne, papas y verduras aprovechando sus propios jugos y condimentos. Como ocurre con muchas recetas familiares, sus ingredientes pueden variar según la temporada y lo disponible en cada casa. Se diferencia de la cazuela por presentar generalmente un caldo más reducido y concentrado, donde los ingredientes se cocinan lentamente hasta integrar sus sabores.

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