Capítulo 4
Don Domingo Eyzaguirre y el Canal del Maipo

Margarita y Don Bernardo continúan su viaje por el pasado de San Bernardo. Mientras observan la enorme obra del Canal del Maipo, el abuelo relata la historia de los Llanos de Lepe, recuerda a Mateo de Lepe y presenta a Domingo Eyzaguirre, figura fundamental en la construcción del canal y en los acontecimientos que antecedieron al nacimiento de la villa de San Bernardo.
El viaje continúa junto a una de las grandes obras que transformarían para siempre los antiguos Llanos de Lepe. Escondidos detrás de una roca para no ser descubiertos, Margarita y su abuelo observan a numerosos hombres trabajando en lo que Don Bernardo describe como una empresa “titánica” y de enorme importancia.
La curiosidad de Margarita lleva primero la conversación hacia el origen del nombre de aquellas tierras. Don Bernardo le habla de Mateo de Lepe, asociado en el relato con una antigua merced de esos terrenos, y recuerda también los Tajamares del Mapocho, construidos para contener las aguas y proteger a Santiago de las inundaciones.
Pero el personaje central de este nuevo viaje es Domingo Eyzaguirre, a quien Margarita y su abuelo contemplan dirigiendo a los trabajadores. Don Bernardo relata aspectos de su vida y destaca especialmente su preocupación por enseñar oficios y ayudar a quienes trabajaban a su alrededor.
Estamos en 1820. La construcción del Canal del Maipo busca llevar las aguas necesarias para regar los Llanos de Lepe y forma parte de una larga historia que, según explica Don Bernardo, se remontaba a proyectos mucho anteriores. La obra atravesó distintas etapas y dificultades hasta recibir un nuevo impulso después de la Independencia, con Bernardo O'Higgins y Domingo Eyzaguirre como protagonistas del relato.
Mientras observa aquella enorme faena, Margarita comienza a comprender que el agua, el canal y aquellos antiguos llanos están profundamente relacionados con los orígenes de San Bernardo.
Don Bernardo le cuenta además que todavía es posible encontrar junto al Canal del Maipo las llamadas “patas de cabra”, antiguos artilugios que forman parte de ese patrimonio.
Al finalizar el viaje, el abuelo deja a Margarita una enseñanza: las cosas materiales permanecen en la tierra, pero el conocimiento puede transmitirse de generación en generación.
Antes de regresar, Margarita hace una última pregunta:
¿Por qué San Bernardo se llama así?
Don Bernardo decide dejar la respuesta para el próximo encuentro. Y así, cerrando nuevamente los ojos y contando hasta tres, termina este viaje por el tiempo

Sobre esta edición: Este relato es una adaptación para lectura realizada por ServicioWeb.cl a partir del radioteatro original Historias de Don Bernardo, con libretos y dirección de Marcelo Mallea H., publicado con autorización de su autor. Las recreaciones visuales fueron realizadas especialmente para esta edición de ServicioWeb.cl.
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